Un pobre hombre estaba acostado en su cama, le quedaban pocas horas de vida, de repente huele el aroma de los tamales recién hechos, fresquecitos, siendo que para él no había nada mejor en el mundo que los tamales de su mujer Doña Chepa.
Haciendo un esfuerzo sobrehumano, baja las escaleras y, dirigiéndose al comedor, empieza a percibir el vapor que lleva el aroma a masa de maíz, carne de puerco y de pollo que desde la cocina emanaba. Llega hasta la mesa de madera donde se encontraban extendidos los suculentos tamales y toma uno, viendo que sus esfuerzos habían valido la pena, cuando, repentinamente, siente un fuerte golpe en la cabeza que merma sus facultades y lo hace presa de la debilidad en sus piernas. Tratando de no desplomarse al suelo hace por voltear la vista, alcanza a ver a su mujer con un cucharón de fierro en la mano, diciéndole:
Ni se te ocurra cabrón, son pa’l velorio!!!!!
Un sujeto regresa a casa después de visitar al médico y le informa a su esposa que sólo le
quedan 24 horas de vida.
La esposa recibe la noticia afligida, y pregunta al marido qué puede hacer por él.
El hombre contesta que dado que sólo le restan 24 horas de vida, y quisiera pasarlas muy bien
en romántico ambiente.
La esposa accede a la petición de su esposo, y hacen el amor apasionadamente hasta
quedarse dormidos.
Pasado un buen rato el hombre mira su reloj y se da cuenta de que solo le quedan 18 horas de
vida.
Despierta a la mujer y le pide lo complazca nuevamente, a lo que ella accede.
Más tarde el hombre echa un vistazo a su reloj y puede ver que ya únicamente cuenta con 12
horas de vida.
Vuelve a despertar a su mujer y de nuevo se entregan a la pasión.
Entrada la madrugada, el hombre mira nuevamente su reloj y calcula que ya sólo le quedan 4
horas de vida.
Toca el hombro de su mujer para despertarla, pero ésta despierta, voltea a verlo enfadada y le
dice:
¡Ya Cabrón! ¡Como tú no te vas a levantar mañana
¿Quienes increiblemente han comentado?